Gracias por tu visita

23 de abril de 2023

Ocumare del Tuy del Recuerdo


Recordemos en esta oportunidad un hermoso video y algunos de sus comentarios de "Youtube".

"Precioso el video, incluyendo la música que lo acompaña "Adiós, a Ocumare". También le agregaría la casa de la cultura, ¿recuerdas?, cerca le quedaba el mercado, la plaza José Felix Rivas (hoy plaza del estudiante), la calle Bolívar, la feria agropecuaria que la realizaban en lo que es hoy el terminal de pasajeros, la escuela Miranda, la hacienda Santa Ana, el río Tuy antes de que lo contaminaran ... ¡uuufff, son tantos recuerdos!"

"Querido amigo, gracias por este bello video de mi Ocumare de ayer. Mi papá siempre me contaba que efectivamente Daniel Santos cantó en diferentes tascas de Ocumare del Tuy e inclusive en algunos bares, je, je, je... Julio Jaramillo, vivió un tiempo en este pequeño pueblo, el gran poeta latinoamericano y premio Nobel de literatura Pablo Neruda, nos visitó en una ocasión, Ocumare es la cuna de Luis Sánchez Olivares, nuestro "Diamante Negro", y de Oswaldo "Paío" Guillén (aunque él diga que no)... Recibe un abrazo kilométrico desde la distancia".

"GRACIAS! Espectacular, lindos recuerdos, la casa "Pampero", me gustaría tener una imagen para recordar gratos momentos que viví allí..."

"Gracias José, me trajo muchos recuerdos... el mes pasado hicieron 40 años que salí de Ocumare para Inglaterra toda una vida fuera imagínate lo que sentí al ver este vídeo un fuerte abrazo desde España donde vivo actualmente abrazos".

"Muy bonita reseña no la conocí así pero me gustaría verla como se ve ahí tranquila y llena de mucha humildad".

"Qué belleza de video, Dios lo bendiga, me trae tantos recuerdos. La casa de Monseñor Pérez, y la Sra. Patiño y Eloy Pérez, la iglesia donde me casé hace 39 años, la acera alta, ¡En fin!, todo le quedó espectacular. Ojalá siga dándonos esa alegría, voy a guardar este video para mis nietos...¡qué pasado tan bonito!"

"Vivir es apasionante cuando se sueña el futuro al tiempo que pisamos firme en el pasado, porque el legado de nuestro pasado no solo es valioso, sino esclarecedor".

"Muchas cosas hermosas que producen inmensa nostalgia... Muy bonito recordar lugares de nuestro pueblo ! Agradecimiento al Sr. Núñez por regalarnos tan hermoso trabajo!!!"

OCUMARE: tierra hermosa de la tuyería

     Ocumare quién te viera y por tus calles paseara de noche o de madrugada, bajo la fúlgida luna del mes de mayo, mes de las flores y oír en el barrio El Rodeo, la Salve más bella en honor a la Virgen María, u oír en junio el tan tan de los tambores y el sonoro ritmo del tamboreo redondo en el baile en honor a San Juan Bautista, o contemplar extasiado, el primer domingo, después de carnaval, la bella estampa de la Peregrinación y Escolta de Indios de Nuestra Señora de Coromoto, asistir votivamente a las fiestas en honor a nuestro patrono San Diego de Alcalá, porque en decir del poeta Ladislao Rivas Carujo:

Ocumare es una flor
hecha por un jardinero
que no la marchita el sol
ni la mata el aguacero.

Ocumare tierra hermosa
pueblo de la tuyería
donde abunda la alegría
en su fiesta tan rumbosa
en ese pueblo se goza
con cariño y con amor
es tan grata su primor
que brinda su melodía
sea de noche o sea de día
Ocumare es una flor.

27 de agosto de 2022

U.E.E. Monseñor Rafael Pérez de León (Reseña Histórica)

Esta institución comenzó en 1956 con el nombre de Escuela Unitaria del Estado número 59. Nuestra escuela funcionaba en una humilde casita de madera, a la orilla del camino, que la comunidad había cedido para este fin. El plantel estuvo conformado por la coordinadora del núcleo y la maestra de aula Carmen Granados, la escuela atendía una matrícula de 28 alumnos.

Luego en el curso escolar 1958 - 1959 se convierte en Escuela Concentrada, laborando en esa fecha como maestras, María del Carmen Soto y Ana Teresa de Fernández. En 1969, debido al aumento de la matrícula, el lugar se hizo insuficiente y los maestros antes mencionados, junto con el director del núcleo No. 59, el profesor Mendoza y el padre Rafael Pérez León, iniciaron un plan de lucha por el crecimiento y construcción de un nuevo local. Fruto de estos esfuerzos en equipo se construyó en 1962 la primera estructura de 5 aulas, 2 oficinas, un baño y una sala de vigilancia. A partir de esa fecha, el colegio comenzó a funcionar bajo el nombre de Concentración Candelero No. 23, bajo la coordinación de la educadora María del Carmen Soto y las profesoras: Ana Teresa de Fernández, Yolanda González, Josefina de García, Carmen Luisa García, Zenaida Bandes y Francisca Zamora.

En 1964, María del Carmen Soto fue trasladada y reemplazada por María Blanco en la coordinación. Para enero de 1967, la escuela ya cuenta con 12 secciones y la Dirección de Educación la cataloga como Escuela de Posgrado del Estado “Monseñor Rafael Pérez León”, gracias al esfuerzo del personal directivo, docentes, representantes y alumnos, este hombre justo, sencillo y preocupado por su pueblo, honraría a la institución con su nombre como homenaje a su bondad y generosidad con su comunidad. En el año 1967, el colegio comienza a llamarse Unidad Escolar Estadal "Monseñor Rafael Pérez León", como se conoce hasta ahora.

Para 1976, bajo la dirección de María Blanco Bigott, se construyeron dos aulas, anexando también el preescolar. En 1980 se construyen la R-3 y la R-4, incorporando siete aulas más, las cuales comenzaron a funcionar en 1983, donde se incrementó la matrícula debido a la implementación de la Escuela Básica, en el mismo año. En 1983, la directora María Blanco de Bigott fue reemplazada por la maestra Omaira de Mirabal y la subdirectora Olga de Márquez, ambas reemplazadas posteriormente en 1992 por Felipa Zapata de González en la dirección y Consuelo Orta de Duno en la subdirección.

En 1997 se produjeron movimientos de docentes y ascendieron a cargos directivos las Licenciadas Ligda Gómez de Ibarra, Zahida de Marsella y Carmen Conde de Arguinzones. Ese mismo año se graduaron las maestras Felipa Zapata de González, Consuelo Orta, Ligia Urbina de Marín y Juana Camejo de Padilla. También ese año, por concurso de ascenso, forman parte del plantel la Licenciada Carmen Conde como Directora Encargada y la Profesora María de las Nieves Alvárez como subdirectora.

En el año escolar 2018 - 2019, por gestiones del Profesor Franklim Orta, su actual Director, nuestro colegio se convierte en liceo, se abre el 7mo grado de educación media y para el periodo escolar 2022 - 2023, ya estaremos, con el favor de Dios, graduando la primera promoción de Bachilleres de la República para el beneficio y alegría de la comunidad ocumareña.

    

19 de agosto de 2022

Reseña Histórica del Liceo Pérez Bonalde

HISTORIA DEL LICEO PEREZ BONALDE Y SU  PRIMERA PROMOCIÓN DE BACHILLERES.  
 (Por Dr. Antonio Trejo Calderón)


Antigua sede del Liceo Pérez Bonalde 

Aquí nace el primer Liceo de los Valles del Tuy, donde antes funcionaba el Hospital pionero en los cuidados de salud de Ocumare, con el nombre de Hospital “San Simón”, en homenaje al Libertador Simón Bolívar, construido bajo la administración de Juan Crisóstomo Gómez (Juancho Gómez), Presidente constitucional del Estado Miranda, siendo Ocumare del Tuy capital del Estado para ese momento (1904-1927). Años más tarde, en este lugar, funcionaría el “Liceo Pérez Bonalde”, es decir, a partir del 5 de octubre de 1944, bajo el nombre inicial de “Licenciado Agustín Aveledo” que funcionó en esta Casona Colonial Ocumareña hasta el año 1957, cuando fue nacionalizado por el Ministerio de Educación y bautizado con el nombre que ostenta actualmente, "Liceo Juan Antonio Pérez Bonalde". Era la única casa de estudios secundarios de la región de los Valles del Tuy. Los cursos apenas llegaban hasta el 3er año de bachillerato,  al terminar su 3er año de bachillerato, quien quería, y sus recursos se lo permitían, continuar con sus estudios para obtener el Título de Bachiller e ingresar a la Universidad o Pedagógico,  debía trasladarse a la ciudad de Caracas. 

Con el esfuerzo de la comunidad educativa, los educadores y el comercio, para ese entonces, se logró que esta Institución abriera el 4to año de bachillerato, solo para los estudiantes que habían egresado del 3er año de la institución. Asimismo; se comprometió el Ministerio de Educación, que si la promoción de 4to año en Ciencias y Humanidades era satisfactoria se abriría el 5to año de bachillerato del Liceo, lo cual se logró gracias a todos los esfuerzo y la participación de las fuerzas vivas del Municipio, que era una garantía para todos los estudiantes de los Valles del Tuy, Charallave, Cúa,  Yare, Santa Teresa, Santa Lucia y Ocumare del Tuy, quienes se desplazaban, a través del trasporte escolar del liceo, conducido por el Señor Juancho Barrios. La mayoría de las carreteras eran de tierra y los alumnos llegaban amarillos por el polvo de las mismas. Es así, como empezó a funcionar el 5to año de Bachillerato en Ciencias y Humanidades,  esto originó que se creara y se formara la primera promoción de bachilleres;  que tuvo lugar el día 09 de septiembre de 1962. El liceo se encontraba ubicado en la llamada acera alta, de la entrada de Ocumare del Tuy, frente a la Plaza 17 de diciembre,  hoy en día Plaza del Estudiante (parte este), y lindaba por la parte norte: con la sede del colegio Santo Ángel, donde hoy en día funciona el despacho de la policía de Miranda y por la parte sur: con la bodega y casa de la familia del señor Gaspar y calle Padre Arroyo y por la parte oeste: con terrenos municipales y parte de la quebrada Padre Arroyo.  El liceo estaba constituido por 5 Aulas, un laboratorio de física y química bien dotado con todo el equipo necesario para realizar las prácticas, un salón de biología y puericultura, donde habían maquetas de esqueletos y todas las partes del cuerpo humano, una  Dirección y Subdirección, un salón para los Profesores con sus respectivos baños, un escenario donde se realizaban actos culturales, teatrales, recitales y de representación artística. Además, en la parte final existió un salón amplio y techado donde se realizaban trabajos manuales. Asimismo, se practicaba esgrima con orientación y práctica del Dr. Scaparoni, quien era dueño de la farmacia Bolívar y en la otra ala, encementada, se practicaba educación física. En frente del liceo existían unos ventanales grandes y su entrada era una puerta de madera de aproximadamente de 3.50 metros  con una anchura de 3 mts con un zaguán que terminaba en un patio amplio y abierto.

De sus aulas egresaron, entre muchos otros, los bachilleres: Saúl Manrique, Luigui Gambara, Alberto Sabino Patiño Pérez, Alberto Portillo, Elizabeth Calzadilla, Antonio Trejo Calderón, Natacha Fombona, Donal Ramírez, Josefina Calzadilla, Ismael Tovar, José Manuel Serrano, Gisela Hernández, Manuel Monasterios, Miguel Otero, Maritza Villegas, José Manuel Rodríguez,  Migdalia Martínez, Hugo Gómez, Gilberto Figuera, Manuel Ferrer Resquiz.  

Entre los Profesores que humildemente trabajaban en este liceo tenemos a: Mauro José Bolívar, José Aníbal Gutiérrez, Humberto José Fuenmayor, Reinaldo Alfredo León, Raúl Peña Hurtado, Regulo Rodríguez Gimón, Agustina Matinau de Hernández y el Profesor Manríquez López. La promoción tuvo como oradora de orden a la Bachiller Gisela Hernández. 
   
LA SEDE ACTUAL.

Es una edificación construida en la segunda mitad del siglo XX, en honor al insigne poeta venezolano “Juan Antonio Pérez Bonalde”. Sus líneas arquitectónicas son modernas, utilizando como materia prima para la construcción concreto armado en estructura, cerramientos de bloque frisado, metal, madera y vidrio. Posee dos pisos y sus espacios se organizan en torno a patios sucesivos y pasillos cubiertos que permiten ventilar e iluminar naturalmente. Se implanta en una gran parcela que le permite desarrollar densas áreas verdes e instalaciones deportivas. Está dotado de módulos de aulas, áreas administrativas, y de servicio, entre otras, para ofrecer una adecuada formación a los educandos. Por su antigüedad y loable labor que emprende es de gran importancia para por la comunidad.



MIS RECUERDOS DEL LICEO PÉREZ BONALDE


   
Prof. Manuel Monasterios 

A propósito del Liceo Pérez Bonalde, el Profesor Manuel Monasterios (†) en su blog: http://escribidor30.blogspot.com/2017/01/mis-recuerdos-del-liceo-perez-bonalde.html, reseñó: 

"Mi vida estudiantil estuvo ligada a los cambios de residencia que hacía mi familia por motivos de trabajo. Ingreso al Liceo Pérez Bonalde, el único del  Tuy en aquellos años, había un pequeño autobús que recogía a los estudiantes  en cada pueblo, si teníamos que regresar a la casa en las horas diferentes a las del transporte apelábamos a una costumbre que era normal en aquellos años: la "cola", el aventón, nuestros pueblos eran pequeños y todos nos conocíamos, no eran muchos los autos pero todos nos daban la cola y así llegábamos a la casa y nos ahorrábamos el pasaje que era un bolívar. El almuerzo generalmente lo hacíamos en un negocio ocumareño llamado La Entrada, propiedad del señor Ojeda, la dieta era un plato de carne molida, una arepa y un refresco por un bolívar con 25 céntimos, comíamos cuando podíamos en otros restaurantes un espagueti boloñés en un bolívar con 50 céntimos  o bistec con ensalada en dos bolívares con 50 céntimos. El liceo Pérez  Bonalde era además de la primera casa de estudios del Tuy, la gran casa de la cultura, allí tuve el privilegio de oír los versos de Don Pablo Neruda recitados por él, en una visita inolvidable que realizó a comienzos de los años 60 a nuestro liceo, semanalmente nos visitaban intelectuales de la talla de Arturo Uslar Pietri, Rómulo Gallegos, Luís Pastori, José Ramón Medina, intelectual venezolano vinculado a Ocumare del Tuy, por solo mencionar algunos. También era centro, nuestro liceo, de las inquietudes políticas de aquellos años, unos comprometidos con la causa democrática y otros entusiasmados con la revolución cubana, pero hay que destacar el respeto y la camaradería que existía entre todos, jamás el sectarismo político estuvo por encima de nuestra amistad, no habían diferencias a la hora de luchar por nuestra institución".
   
"Un hito importante en la vida de los perezbonaldistas fue la constitución del orfeón. Fue un honor que el director fuera el laureado Vinicio Adames, quien era a su vez Director del Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela. Tuve el privilegio de ser parte del grupo de los tenores. En una oportunidad, el Orfeón actuó en un programa matutino de Reny Otolina denominado Lo de Hoy. Para todos fue una aventura inolvidable. Aparecer en Radio Caracas Televisión, con uno de los mas renombrados presentadores de todas las épocas, fue una experiencia que nos enorgullece por siempre.   Una nota luctuosa unió  a la gente del Perez Bonalde. El avión Hércules, donde volaba el Orfeón universitario de la UCV, se estrelló en una de las islas del archipiélago de las Azores. Vinicio Adames y el resto de los orfeonistas, que viajaban a un encuentro coral en Barcelona España, murieron en el accidente. También el piloto, nuestro querido compañero y amigo, José Antonio López Boyer".

.
"La caída de Pérez Jiménez y la llegada de la democracia introdujeron nuevas formas y procedimientos de lucha entre los jóvenes, se organizan los centros de estudiantes y se inicia la primera campaña electoral estudiantil, todavía estaba funcionando el Liceo en la antigua casa del hospital San Simón, ubicada en la llamada acera alta en la entrada de Ocumare, la primera campaña unió a todos los sectores en torno a la idea de la construcción de una nueva sede para el liceo; a comienzos del año 60 visita a los valles del Tuy el presidente Don Rómulo Betancourt y entre las pancartas de bienvenida se destacaban las que solicitaban la nueva sede para el Pérez Bonalde. El Concejo Municipal hace la solicitud formal, el señor Bernardo Echenagucia ofrece el terreno y el presidente se comprometió a realizar las obras. Un año duró la construcción de la nueva sede del liceo Pérez Bonalde. Llegó el año escolar 61-62 y el liceo no tenía mobiliario, los estudiantes manifiestan la necesidad de ocupar la nueva sede, los profesores le dan su apoyo y se realiza una mudanza muy peculiar, hecha por todos los estudiantes del liceo, pupitre a pupitre fue trasladado, hasta que unos meses más adelante el gobierno nacional envió la nueva dotación".

"Los estudiantes siempre están presentes en la lucha por la justicia, en el combate a los atropellos y violaciones a los derechos humanos y en la construcción de un mundo mejor"  (Manuel Monasterios).

8 de julio de 2022

EL DÍA EN QUE DANIEL SANTOS CANTÓ EN OCUMARE DEL TUY.


(Por: Manuel Monasterios)
     
     

Daniel Santos, o Daniel Doroteo de los Santos Betancourt, como le puso el cura que lo bautizó, nació en un barrio humilde de Trastalleres, en Puerto Rico, el 5 de febrero de 1916. Arrastró con esa condición humilde toda su juventud, y ya siendo una fulgurante estrella, tuvo el dinero que quiso, el lujo y los derroches que su condición le permitieron, pero eso mismo lo llevó a la ruina y murió pobre, en Ocala, Florida, el 27 de noviembre de 1992.
     
Había en Ocumare del Tuy, un famoso prostíbulo que todos conocían por el nombre de su dueña: “María”, una mujer que por sus finos modales y manera de hablar parecía más una directora de colegio de monjas que regente del lugar "más selecto" de la región. Allí se daban cita la flor y nata, los hijos de los hacendados, de los comerciantes, los empleados con cierto poder económico, no todos tenían para pagar 3,00 Bs. por un tercio, Polar o Caracas, 4.00 Bs. por una Cuba Libre o 6,00 Bs. por un escocés. Lo más barato era una maraquita, el coctel de moda en aquellos años, de anís con soda y limón. Los precios obligaban a una clientela de gente distinguida y con cierto poder económico.

Era un sitio apartado del pueblo, una casa dispuesta para esos menesteres, el local era pequeño, con varias mesas, una larga barra, una pista de baile muy intima, había en un rincón, un pequeño estrado, donde de vez en cuando, se presentaba un conjunto musical, y en la esquina, junto a la ventana, estaba la reina del lugar la rockola, donde no faltaban los discos de 45 r.p.m. de la Sonora Matancera, Daniel Santos, Bienvenido Granda, María Luisa Landín o Toña La Negra.

Los viernes se reunían donde María, los estudiantes. Era el antro de las pasiones juveniles, de las primeras experiencias, la escuela del machismo vernáculo, la cátedra libre de sexología; la novia era sagrada, y tenía que ir al matrimonio virgen, para lo otro, estaban las muchachas de María, algunas conocidas por sus nombres de combate, como La Tongolele, La Perica, La Brasilera, Toña la Colombiana, La Merecumbé, ellas cobraban un porcentaje por trago consumido en la mesa y cuya cuenta se llevaba con fichas que luego de la faena se cambiaban por dinero, su objetivo era motivar el consumo, bailar o complacer a los clientes en las piezas interiores, quienes tenían que cancelar 5.00 Bs. por derecho de pieza y 20,00 Bs. por los “honorarios profesionales” de las chicas. En otros sitios, la tarifa era más barata, pero sin la calidad y la limpieza del bar de María.

Una noche del año 1962, Daniel Santos, quien estaba de gira por Venezuela, se enteró, gracias a su compadre Julio Jaramillo, quien vivía en esa época en Ocumare del Tuy, que una hermosa muchacha, llamada Esther, que había conocido en Barranquilla estaba en esta población, específicamente, laborando en las noches no tan santas de la casa de María. Fue así como El Jefe, el Inquieto Anacobero, vino a dar a este burdel tuyero. Pasó dos días sin salir de la pieza, encerrado con su hermosa costeña, bebiendo, "culeado" y aspirando polvo blanco. El sábado en la noche, para complacer a Doña María y a Esther, la Barranquillera, Daniel decidió presentarse y cantar para una clientela muy exclusiva, invitados especiales que estuviesen dispuestos a pagar un servicio de ron en 100 Bs. y uno de Whisky en 350 Bs. El local se llenó y las puertas se cerraron para el público, solo un grupo de privilegiados tuvo la suerte de ver, en casi un acto de magia, salir de la rockola al “Duro del canto popular” a Daniel Santos, en persona, para subir a aquel escenario sin fama, ni cartel, rodeado de sus admiradores y "damas" emocionadas, todos asombrados, no podían creer lo que estaba ocurriendo. Tener al frente cantando al gran Daniel Santos y sentado como espectador al Ruiseñor de América, al rey de la rockola Julio Jaramillo.

De pronto apareció en la pequeña tarima, acompañado de un grupo musical que acompañaba en sus presentaciones a su compadre Julio Jaramillo, envuelto en los vapores del alcohol, "enmarihuanado" hasta los trinquetes, lleno de canas, con grandes patillas y bigotes, vestido con una guayabera blanca, pantalón negro y zapatos de dos tonos, (de aquellos de tacón cubano que habían desaparecido con el mambo y Dámaso Pérez Prado), y se presentó, sin necesidad de micrófono, su potente vozarrón no necesitaba de sonido especial, además el local era pequeño. Dejó oír su voz, con ese estilo único, inconfundible, arrabalero. Arrancó con ese clásico de burdel, “Virgen de Media Noche”, cuya letra movió las fibras más profundas de las “señoras del pecado” que se encontraban en el sencillo escenario pueblerino, quienes lloraban desconsoladas al oír aquel rezo de amor que solo podía pronunciar Daniel, con semejante devoción. Siguió su improvisado concierto con “Dos Gardenias”, “Perdón”, "Esperanza Inútil”... Al rato, se unió Julio Jaramillo, y cantaron a dúo hermosos boleros y pasajes. Pero las muchachas le pedían que repitiera el Himno de las pecadoras “Virgen de Media Noche. “Para adorarte toda. Incienso de besos te doy, escucha mi rezo de amor. Virgen de media noche cubre tu desnudez... Así, sin darse cuenta llegó el día. Todos los presentes disfrutaron del mito de la canción tropical hecho carne y el verbo hecho lujuria, el rey de corazones de la baraja, vestido con una guayabera blanca, el héroe de todas las batallas y reyertas de todos los bares del Caribe, de todos los afanes alcohólicos, del despecho rockolero, de la bohemia, del guayabo y la traición. 

7 de marzo de 2022

El Primer Intento en Fundar un Pueblo en los Valles del Tuy

     
El 
primer intento en fundar un pueblo en los Valles del Tuy se hizo en 1573, diez años después de la segunda fundación de Caracas.

El Teniente Gobernador de Caracas, Francisco Calderón, con ochenta soldados somete a mas de 600 indios Quiriquires que poblaban las riveras del río Tuy, pero los soldados, todos establecidos con sus familias en el valle de Caracas, no quisieron quedarse.

Fue en 1673 cuando el padre Manuel Alesson funda San Diego de Tuy Abaxo que luego sería conocida como San Diego de Alcalá  de la Sabana de Ocumare.

En el valle se sembró caña de azúcar y cacaotales, había bosques tupidos y sabanas para pastizales, el ganado y los cerdos se convirtieron en el principal producto de la zona.

La vida transcurría tranquila entre los calorones del verano y las inundaciones del río en época de lluvias, muchas otras poblaciones de la zona prosperaron, como Santa Teresa, Cúa, Santa Lucía, y Charallave. Su cercanía con Caracas y el puerto en el río las hacía ser centro de producción agrícola y pecuario.

Para 1915, Ocumare del Tuy era la capital del Estado Miranda a la que se llegaba en el ferrocarril inglés desde Caracas. Para quien hacía el camino por tierra, tenían que atravesar el caudaloso río Tuy y podían hacerlo, bien en bote, sobre bestias de carga vadeando los pasos, o cruzarlo "a cabrito" como se le decía, sobre los hombros de esclavos.  

Con el transcurrir del tiempo, en la casa del mercado, se inauguró un cine y en las noches se proyectaban películas mudas con un proyector de manivela. Se publicaba un periódico El Mirandino, existía el hospital "San Simón", tenían una casa de telégrafos y el hielo todavía no llegaba. El gobernador del Estado se llamaba Presidente y las cocinas de las casas funcionaban con carbón de cují que traían de las minas de Charallave. 

Para comienzos del siglo XX el hombre más rico del Estado Miranda era el General Juan Crisostomo Gómez (Juancho Gómez), hermano del Benemérito, Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, Juancho era dueño de la mejor hacienda de la región, llamada Mendoza, que era la unión de siete haciendas, y producía café, caña de azúcar, carne, leche y bananos. Los negocios se hacían en monedas de oro llamadas morocotas y onzas españolas. La única industria que existía era la molienda del maíz. 

La luz eléctrica llegó a Ocumare en 1917 gracias a unos empresarios caraqueños que fundaron la "Compañía Anónima Luz Eléctrica de Ocumare". En esa época, el Jefe Civil, aprovechando que había en el pueblo muchas matas de mamón, soltaba a los presos y los ponía a recoger la rica frutilla para luego repartirla gratis a la gente que salía de la misa los domingos. El Estado tenía una banda de música con la que se hacían retretas y presentaban zarzuelas que montaban algunas familias y aficionados en el local del cine. 

En Ocumare del Tuy vivieron muchos andinos que visitaban la hacienda Mendoza y en la que se dice, había uno de los parques militares más grandes del país. Fue capital del Estado Miranda de 1904 a 1927. Luego de la caída del General Gómez, los valles del Tuy empezaron de manera acelerada su proceso de industrialización, el estar cerca de la capital (se conectaba por carretera a una distancia de 60 kms), la hacían atractiva para ubicar parques industriales, pero fue tan desordenado su crecimiento y con tan poco respeto por el medio ambiente, que en poco menos de un siglo nos encontramos con un pueblo desorientado y sin aspiraciones de superación. 

Tomado de: http://elhortador.blogspot.com/2016/03/pequena-historia-de-ocumare-del-tuy.html

9 de mayo de 2021

La Revolución de los Azules en el Tuy

 La batalla de Cúa, febrero, 1868

(Tomado de: http://escribidor30.blogspot.com/ Por el Prof. Manuel Monasterio )

   

El gobierno del Mariscal Juan Crisóstomo Falcón, mantenía descontentos a muchos, por su ineficiencia, es así, como aprovechando este descontento, el ya anciano, pero muy astuto, General José Tadeo Monagas, promueve su movimiento de Unidad Liberal, identificado con una bandera azul, para procurar reunir a todos los opositores del gobierno que sentían burlados y traicionados los postulados de la Federación.

En febrero de 1868, comenzó una reyerta armada contra el gobierno de Falcón, quien se ve obligado a dejar la presidencia del país para tratar de apaciguar los ánimos caldeados. Así es como se entrega la presidencia de la República al General Liberal Manuel E. Bruzual.

Los Valles del Tuy, fueron invadidos, entrando por San Casimiro, estado Aragua, por revolucionarios afectos a Monagas, comandados por los Generales Prudencio Vásquez y Desiderio Escobar, con la finalidad de ocupar las poblaciones de Cúa y Ocumare del Tuy.

El paso del río Tuy, por el camino de Los Claveles, se vio violentado, al amanecer del 14 de febrero de 1868, por un ejercito de más de 200 hombres, quienes entran al pueblo por la calle de Las Posadas, hoy conocida como El Carmen, llegan a la calle Roscio, hoy calle Zamora, a la casa donde funcionaba la jefatura civil y militar, que también hacía de cárcel. No hubo ninguna oposición y el pueblo es tomado sin mayor contratiempo, logrando los revolucionarios instalarse, esperando la llegada de los refuerzos.

El gobierno respondió a los revolucionarios que habían tomado el pueblo de Cúa, con una expedición al mando de los Generales Juan Francisco Pérez y Genaro Espejo. El 16 de febrero todos los habitantes amanecen resguardados, los jóvenes evitando la recluta forzosa se esconden en los montes. Las fuerzas del gobierno llegan por el camino de El Palmar y Tovar, que conduce a Ocumare. Los revolucionarios los esperaban atrincherados en los sitios altos, cercanos a la quebrada de La Vega, por el paso de Lecumberry. Habían francotiradores en las torres del templo y en los alrededores de la plaza del mercado, hoy plaza Zamora.

El combate se hizo muy intenso, a la hora del medio día, ya no les quedaban municiones a ninguno de los dos bandos, eran centenares los muertos. La batalla se hace entonces cuerpo a cuerpo, a machete y lanza. No hay posibilidades de tregua. El General Prudencio Vásquez, en un gesto de bravura, encabeza un ataque por el frente, tratando de repeler a un grupo de soldados dispuestos a la toma de la plaza y el templo, en esta acción desesperada recibe primero un tiro en la pierna, arrastrándose se protege al pié de un árbol, y se mantiene un buen rato disparando, lo que permite al General Desiderio Escobar organizar la retirada con los pocos hombres que quedaban aún con vida. Finalmente, otro balazo acaba con la vida del General Vásquez. En las calles adyacentes al templo, solo se oía llanto, los heridos son auxiliados y llevados a un improvisado hospital de campaña que se instaló en la jefatura, hoy casa de la familia Fuentes Robles. No había suficiente madera para fabricar tantos ataúdes, los difuntos eran enterrados envueltos en sus propias cobijas, uno de los médicos que le correspondió trabajar muy duro con los heridos fue al Doctor Cristobal Rojas, padre del famoso pintor, quien apenas tenía diez años. El cementerio se extendió hasta las barracas de Chupulun.

La revolución de los azules triunfó, sin embargo, el General Monagas muere antes de tomar la presidencia y se abre definitivamente el camino al poder para el General Antonio Guzmán Blanco.


5 de febrero de 2021

Páez y su Renegado Compadre


General José Antonio Páez

La resistencia realista, después de la batalla de Carabobo, aún se mantuvo durante un tiempo. En la zona de los Valles del Tuy con frontera con el llano del estado Guárico. En la cima de Guatopo, estuvo asentado un grupo realista dirigido por un indio alto, fuerte, de cara enérgica y ojos penetrantes, de nombre Dionisio Ramón del Carmen Cisneros Guevara. Desde 1821 hasta 1832 este personaje junto con otros de sus compañeros de armas, entre indios, mulatos, zambos y algún blanco de orilla, se internan en la espesura de las selvas de la cordillera del interior de los Valles del Tuy, crean una resistencia, que no solo hostiga a las autoridades republicanas, sino que se encarga de atacar sistemáticamente a las principales haciendas y centros de producción agrícola de las poblaciones cercanas a Caracas, especialmente a las del Tuy y Barlovento, porque eran su principal fuente de abastecimiento de alimentos y otros rubros como carbón y leña, y se dedican al pillaje, secuestro y cobro de “vacuna” en nombre del Rey Fernando VII, desconociendo al gobierno de Venezuela representado por el General José Antonio Páez. Dionisio Cisneros jamás creyó en las políticas que los gobernadores de nuestro país implementaban en esos tiempos en contra del pueblo venezolano y se identificaba más con la causa realista. Este grupo inconforme era un problema para la producción agropecuaria de la zona, "según la oligarquía terrateniente y grandes hacendados de la región", por lo que Páez, tuvo que confrontarlo.
     El Arzobispo de Caracas, se queja ante el León de Payara, por la situación que se vive en el sitio. Se había detenido la producción de maíz con lo que se hacían las arepas, los campos tuyeros estaban abandonados y había escasez de alimentos. A lo que Páez contesta: 

“Mira que yo a virtud de lo que me dijiste, estoy pastoreando a Cisneros; mucho desconfío de la empresa, porque no tenemos quien puede inspirarle a él confianza; pero por último se hacen las tentativas, y si se logra el golpe son inmensos los bienes que resultan, porque ya hasta la falta de maíz aprieta” 

Páez, en septiembre del año 30, decide enviar al General Felipe Macero para que acabe con Cisneros, pero este era muy escurridizo. A pesar de no dar con él, logra capturar al hijo de Cisneros.

Ya, con una gran cantidad de recursos, el Taita decidió usar una estrategia diferente a la fuerza para enfrentar al aguerrido Dionisio, a través de su hijo. Lo vistió y le dio zapatos, lo que significaba un ascenso social; lo colocó en un colegio y le brindó su protección. Le escribió a Cisneros para indicarle el vínculo que habían contraído, y aunque no fuese acorde con su carácter, la respuesta de Dionisio fue favorable. Cuando se bautiza al niño, Páez se convierte en el padrino del muchacho, generando un lazo de compadrazgo con Dionisio. La estrategia apuntaba a que este, siendo católico, no obviaría el lazo de compadrazgo creado con el General. 

“…no estoy cansado ni me cansaré nunca de servir a Dios, soy oficial del rey, se lo que es honor, y no faltaré jamás a mi palabra.” 

Fue la respuesta de aquel difícil realista, en su resistencia contra los patriotas.

El Presidente Páez con frecuencia viajaba a la hacienda Súcuta, propiedad del Marqués del Toro, cerca de Ocumare. Allí se organizaban grandes “saraos” donde se tocaba, se cantaba y se bailaba el “carrizo” antecedente del joropo tuyero, se preparaban sancochos, carne asada, hayacas y todo ello acompañado con aguardiente de caña. En una ocasión, en 1831, instalado allí Páez planifica un encuentro con Cisneros…

El encuentro 

El 7 de diciembre de 1837, llega José Antonio Páez a los Valles del Tuy, específicamente a la hacienda del General Castillo Veitía, en compañía de algunos oficiales, entre ellos el Comandante Felipe Macero. Páez salió a encontrarse con Dionisio Cisneros en su cantón del Cerro de El Lagartijo buscando dar fin a las andanzas guerrilleras del "último de los realistas" en estos parajes.

En el Lagartijo, al sur del rió Tuy se emplaza el General Páez acompañado de dos edecanes y un antiguo lancero llanero que lo acompañaba desde 1819. Páez ordena al lancero que anuncie su llegada a Dionisio Cisneros. El lancero sube a una roca donde se hallaba atrincherado Dionisio Cisneros con más de doscientos hombres armados con trabucos, pistolas y machetes. A la media hora regresa y le informa a Páez de la situación altamente peligrosa…

—General, no suba usted allá; porque encontrará a 200 bandidos armados de pies a cabeza que lo esperan para asesinarle, pues el jefe me ha dicho con una sonrisa horrible que será usted recibido como se merece.

—Pues bien, espérame aquí, y ustedes tres (dijo volviéndose a sus dos edecanes) si no vuelvo antes de puesto el sol digan a Venezuela, que he muerto en su servicio.


El Centauro de los llanos asume el reto, sabe que estos sujetos, por más que sirvan a Cisneros, admiran a los hombres valientes. Sube la cuesta y del monte salen más de 200 hombres armados, dispuestos a poner fin a su vida. Al fondo está Cisneros, alto, fornido, con rasgos mestizos, portando en su mano una carabina de dos cañones y en el cinto dos pistolas.


—Páez, le dijo Cisneros: ¿cómo te atreves a subir hasta aquí? Qué vienes a hacer en medio de tus más encarnizados enemigos?


—Vengo solamente a entenderme contigo para poner término a la guerra de exterminio que ha asolado hasta ahora a nuestra patria.


—¡No hay guerra inútil cuando se lucha por Dios y Su Majestad, a quienes soy fiel hasta el final! 
—¡Tú ves!, con mis hombres puedo luchar contra tus ejércitos, no les temo. —Te he obligado a venir hasta acá y ahora te puedo fusilar en menos de lo que canta un gallo, quiero que veas la habilidad de mis hombres con las armas.

El Taita sabe que debe seguir firme a su estrategia, de lo contrario, no podrá dominar al caudillo realista. Pensaba que su muerte estaba decretada, mas no vaciló en responder al reto sangriento. Los hombres de Cisneros cargan las baquetas y se escucha el grito de Cisneros:


—¡Fuego!


Las balas pasan rosando al gran General Patriota, pero este no se intimida, Cisneros, sorprendido por la valentía de aquel hombre no puede más que admirarlo. Antes de disparar dio seña a sus hombres de que dispararan sobre su cabeza y aún así el Taita no pestañeó.


—¡Me has vencido!, le dice entonces Cisneros, —¡de aquí en adelante cuenta conmigo vivo o muerto!, exclamó el realista al ver a Páez firme y sin inmutarse. El Taita regresa, así, victorioso y Cisneros es honrado con el grado de Coronel. 

Posteriormente a Cisneros se le concedieron tierras y propiedades en el Valle del Tuy llegando incluso con el tiempo a ejercer cargos de poder en la región. Sin embargo, muchas veces se salía de las normas y de la legalidad y volvía a sus andanzas, afirmaba que su pacto era con el General Páez, no con las leyes de una República en la cual no creía. Cansadas las autoridades competentes de la conducta de Dionisio Cisneros, se le detuvo y se le sometió a consejo de guerra en Villa de Cura y fue fusilado en enero de 1847 acusado de insubordinación y traición a la patria.


El impacto de la figura de Dionisio Cisneros en el Tuy, ha sido maximizada a lo largo del tiempo por la fábula y las leyendas, aún están presentes en la región, los cuentos de los ancianos que asocian a Cisneros como el padre de Mauricio (un muy nombrado encanto del Tuy), o con una inmensa fortuna enterrada en el pueblo de la Magdalena donde algunas personas que viven en esta zona montañosa, cuentan que en noches de verano, cerca de Semana Santa, se ven luces que se expanden y se cierran en el horizonte, también relatan algunos vecinos de esta zona, que se oyen gritos desgarradores pidiendo auxilio. Algunos moradores de los valles del Tuy creen que este tesoro se halla en el cerro del Lagartijo o en el llamado Cerro el Amarillo, ubicado en el municipio Paz Castillo, cuya parte más alta aún hoy se le conoce con el nombre de “El Alto de Cisneros". No faltan quienes piensan que en este lugar, Cisneros tenía ubicado el principal y más seguro de sus campamentos.
     
Cierto es que, no todo fue fábula o leyenda, y que aún en las narraciones hechas por los ancianos, referentes a la conducta de Cisneros, al ser escuchadas, se puede percibir en las expresiones de los nuevos burgueses y terratenientes de Venezuela el terror y  la casi certeza de que en algún momento de la narración puede emerger de la selva de Guatopo ese indio alto, de cara enérgica y ojos penetrantes, con su ejercito de indios, mulatos y zambos a enfrentarlos nuevamente en una lucha de clases entre el rico hacendado y el campesino desposeído.

26 de agosto de 2020

¿Quién Fue Luis Sanojo?


Luis María Sanojo García

Abogado, jurista y político guariqueño, nace en Calabozo (Edo. Guárico) el 18,11, de 1819, muere en Caracas el 27,01, de 1878. Fueron sus padres Candelario Sanojo y Juana García. En 1838 se graduó de bachiller en filosofía en el seminario de Caracas. Luego de esto, inició la carrera de derecho en la Universidad Central de Venezuela, obteniendo la licenciatura en derecho civil (1841). Sin embargo, no pudo optar al título de doctor en jurisprudencia por carecer de los recursos necesarios para la cancelación de la matrícula correspondiente. No obstante lo anterior no le impidió alcanzar el cargo de Juez de Ocumare del Tuy (1848), tocándole como tal juzgar a los jefes de las rebeliones de 1846-1847, entre ellos Antonio Leocadio Guzmán, Ezequiel Zamora y Rafael Flores, "El Calvareño", a quienes condenó a la pena de muerte, basándose en las disposiciones de la ley de junio de 1831 sobre conspiradores. El Calvareño sería fusilado en la plaza de San Jacinto (hoy Plaza Bolívar de Caracas) bajo los cargos de ser un guerrillero alzado de la Revolución Popular. Según las leyendas, el Calvareño se mantuvo sereno y sin miedo ante el pelotón de fusilamiento. Ezequiel Zamora apeló la sentencia de muerte, la cual fue confirmada el 28 de octubre de 1847 en Caracas por la Corte Suprema de Justicia. No obstante, el 5 de noviembre, el presidente José Tadeo Monágas le conmutó la pena por 10 años de presidio en Maracaibo; cuando lo conducían allá, logró fugarse y finalmente quedó indultado por el decreto de amnistía expedido por Monágas el 27 de enero de 1848 para todos los presos políticos. La pena de muerte contra Antonio Leocadio Guzmán, sería conmutada en 1947 por Jose Tadeo Monágas, por un destierro perpetuo, y posteriormente fue indultado totalmente un año después.
Luis Sanojo, aunque sólo estaba sometiéndose a la legislación vigente, sus enemigos le crearon la fama de proceder con "draconiana severidad"; por tal razón, durante el gobierno de los hermanos José Tadeo y José Gregorio Monagas (1848-1858), se le negó acceso a la judicatura.
Profesor de jurisprudencia en el colegio El Salvador del Mundo, de Juan Vicente González, fundó en Caracas, junto con Eloy Escobar, una imprenta que se encargó de la publicación del bisemanario literario y jurídico El Foro (15, 4, de 1856 a 1865). En 1857 salió publicada su primera obra importante Comentarios al Código de Procedimiento Judicial de Venezuela, considerada como uno de los primeros análisis de la ciencia jurídica llevados a cabo en el país. Diputado ante la Convención de Valencia (julio 1858), presentó un proyecto para hacer regresar del destierro al general José Antonio Páez, y preparó las bases del texto de la nueva Constitución Nacional aprobada el 31 de diciembre de 1858. Siendo secretario del Interior y Justicia y luego secretario de Relaciones Exteriores (18.8.1858-febrero 1859), firmó el Tratado de Demarcación de Límites con Brasil, así como con Estados Unidos, estableciendo, en este último caso, la soberanía de Venezuela sobre la isla de Aves. En 1860, fue designado, junto con Juan José Mendoza y Julián Viso, para formular el proyecto de regulación y organización de los "créditos privilegiados" y del "derecho hipotecario" que culminó con la promulgación (09, 07, 1860) de la primera Ley de Bancos que existió en el país.
Nombrado, nuevamente secretario del Interior y Justicia (20, 05, 1861), publicó en 1862 su Código de comercio explicado y comentado, editó y dirigió la Revista Mercantil (1862), y formó parte de la comisión encargada, por decreto ejecutivo, de redactar el nuevo Código Civil (27,10, 1868). Profesor en el colegio Santa María de Caracas. Fue miembro en 1872 de la comisión codificadora encargada de preparar el Código Civil y el Código de Procedimiento Civil, promulgados en 1873, año en que publicó su obra más extensa, la cual tituló, Instituciones de Derecho Civil Venezolano (4 tomos). Ha sido considerado por diversos estudiosos del derecho venezolano como el padre de la jurisprudencia nacional.      Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 22 de junio de 1978.

11 de mayo de 2020

El Vizcondado de Ocumare

En 1755, es creado entre los ríos Marare, Súcuta y Tuy, el Vizcondado de San Bernardo, que junto al Vizcondado de Cocorote otorgado al Libertador, eran los dos únicos Vizcondados existentes en el centro del país. El Vizcondado de Ocumare fue fundado por Don Bernardo Rodríguez del Toro (1675 - 1742).

El Marquéz del Toro, bautizó con su propio nombre esta hacienda en Ocumare, por ser la primera posesión adquirida por él en tierra venezolana. El Marquéz se identificaba plenamente con ella y como una ofrenda la elige para recibir su primer título, Vizconde de San Bernardo. Para el 26 de septiembre de 1732, ya Vizconde, recibe el titulo de Marquéz del Toro, y como ya existía su posesión de San Bernardo, podemos afirmar, que esta tiene más de 300 años de fundada.

Hubo una gran vinculación entre la casa del Marquéz y Ocumare del Tuy. Por intermedio de la Hacienda San Bernardo, después de la muerte del primer Marquéz, los descendientes siguieron la tradición vinculatoria, demostrándose esta vinculación, no solo con la estancia en ella de la familia de Don Bernardo, sino con la presencia directa o indirecta de sucesores del citado blasón marquesino, en diversas haciendas ubicadas en esta sabana, entre ellos el Conde de la Granja, los Maucos, de La Vega, los Ponte, Richter, los Bolet, los Medina Arriens, los Lovera, los Ascanio y los Mendoza. Este ligamen se hace aún más evidente cuando en el año 1692, los descendientes del Marquéz, a saber Juan de Nicolás de Ponte, Don Juan Ascanio, Doña Juana María Lovera y Otáñez, Doña Catalina de Castro, Don Blas Arráez de Mendoza y Don Francisco Mendoza, entre otros piden a Monseñor Dr. Diego de Baños y Sotomayor, Obispo de Caracas y Venezuela, la creación de la parroquia eclesiástica, la cual es concedida el 7 de febrero de 1693, bajo la piadosa advocación del humilde lego de San Diego, con el nombre de san Diego de Alcalá de la Sabana del Tuy de Ocumare.

Puede asegurarse que los lazos que unen a la casa del Marquéz, con la fértil tierra ocumareña es plena e invariable, porque ellos no la tenían como sitio de recreo sino que le daban su calor con su perenne estadía. Sus sembradíos eran extensos, se cultivaba el cacao, el añil, después el café y se tiene por seguro que de las primeras semillas del arbusto, sembradas en Caracas, fueron recogidas en esta hacienda por el Padre Mohedano.

En la jornada sangrienta de Ocumare, en el 1814, año terrible del Decreto de Guerra a Muerte, cuando la invasión del depredador Francisco Rosete, la familia del Marquéz, rinden su tributo a la Patria, acá en este suelo ocumareño, cuando son asesinados el Coronel Pedro de la Vega, Don José Ignacio de Ibarra y Rodríguez del Toro, Oficial de nuestro Ejercito y Prócer de la Independencia, Don Domingo Mauco, Don Diego Hurtado y Doña Juana de Aristiguieta. 


7 de abril de 2020

DOMINÍC

   
Tomado del "Blog" del Profesor Manuel Monasterios


Corre el año 1749 y en las calientes tierras del Tuy, donde se produce el cacao, los negros en las barracas de la Hacienda Marín, en el silencio de la noche, oyen el látigo que muele las espaldas de José Tomás, un esclavo escapado de la hacienda del Marqués del Toro, en el pueblo de Yare, quien fue capturado en las montañas de las Yaguas y traído hasta el cepo de Marín para castigar su osadía y atrevimiento y al mismo tiempo para sacarle información sobre las cimarroneras y cumbes que se habían formado.

Aquel negro destruido físicamente por más de 100 latigazos está dispuesto a hablar, a informar, para evitar el fuete.

El mayoral un mulato llamado Ño Juan Casildo, era un sádico que gozaba maltratando a los negros, los ojos se le ponían como un tizón y botaba baba por la comisura de los labios cada vez que afincaba su rejo de 7 cueros sobre las espaldas de las negras y los negros. Poco le importaba la vida de aquellos seres de su misma raza. Por eso el refrán: “no hay peor cuña que la del mismo palo”. —¡El mulato Juan Casildo es más malo que mandinga!, decían los esclavos, la verdadera autoridad en las haciendas, su ley venía del amo, pero era él quien sembraba el terror y hacía las veces del señor, que muy pocas veces venía por aquellas haciendas tan lejanas de Caracas.

—José Tomá, maldito, ¿Cuántos negros hay en esa cumbe?
—Ño Juan so muchos no se cuanto... No me pegue más po amol de Dio...
—¿Quién es el que manda?
—Dominí que se a escapao , venio rio arriba.
—El luengo sabe mucha cosa, escribe y lee .
—Ademá dice a lo negro que hay una orden del Rey pa que esclavo sea libre y amo blanco no quie cumplí. 
   
El esclavo torturado se refiere a un negro “luengo” a quien los esclavos de las haciendas del Tuy llaman “Dominí”. Este fue capturado muy niño en las costas angoleñas, por piratas traficantes, era hijo de un rey africano. Un holandés lo recibe en parte de pago y lo toma como su ayudante personal. La inteligencia del niño le permite, aprender, el holandés, francés y también el castellano, lee y escribe en los dos primeros idiomas y el castellano lo habla con cierta soltura, acompañando al holandés visitó muchas veces Europa y aprendió muchas cosas avanzadas para su época. Aprendió el arte del comercio, manejo de armas, marinería y sabía el valor de las monedas. En una de las incursiones del holandés en las costas del bajo Tuy, el barco y la tripulación son apresados por las autoridades coloniales, los holandeses fueron remitidos a Cuba y al joven negro “Dominí” lo compra un agente del Marqués del Toro en remate y es enviado a una de sus haciendas ubicada en la población de San Francisco de Yare en la zona de los Valles del Tuy. Allí el negro es asignado a los trabajos rudos propios de la hacienda, pero por su capacidad e inteligencia desarrolla un plan de escape que le permite huir a los montes, llevándose un grueso número de esclavos y esclavas, incursiona en varias haciendas y con violencia se va llevando a los negros a las montañas, predica la libertad de los esclavos, y les hace entender que el Rey de España, mediante una capitulación, ordenaba la libertad de todos los esclavos, pero los amos no lo permitían y que la única forma de lograr la libertad era asaltando las haciendas y liberando a los negros que estaban acostumbrados a las cadenas.

El Negro Manuel Espinoza


En la Sabana de Ocumare, al igual que en otras ciudades del país, se creaban frecuentemente intentos de levantamientos entre los negros con ideas libertarias, pero más que todo como ideas individualistas, sobre todo en los esclavos, motivados por el mal trato que le daban no solo los españoles, sino también algunos hacendados de los llanos y valles de la provincia, criollos mantuanos, cuyo comportamiento hacia los sumisos era perverso y cruel.

Debido a este comportamiento los negros de Barlovento, Guatire, Guarenas y sobre todo los de los valles del Tuy, se levantarían para vengar tanto atropello y escogieron la Sabana de Ocumare, para realizar sus propósitos; el Jefe del levantamiento era el negro Manuel Espinoza, quien provenía de la Nueva Granada, específicamente del Puerto de Cartagena de Indias. Según la Crónica, los negros para su alzamiento habían escogido el 24 de junio de 1749, día de su Santo Patrono, Juan el Bautista, y habían previsto que al lograr su libertad nombrarían jefe del gobierno al negro Eusebio Guzmán, pero quizás por falta de tacto de los levantados fue descubierta la insurrección; el negro Manuel Espinoza fue ajusticiado, otros fueron castigados con prisión y confinamiento. Entre los sublevados atrapados se encontraba Bruno del Rosario Reyes, quien es torturado y sometido a interrogación, confesando lo siguiente:

“Era el día del motín que pensaban los negros esclavos hacer la noche de San Juan de este año, en que ideaban mantenerse en baile por los barrios. Hasta el silencio de la noche, y entrar luego matando hombres y mujeres de esta ciudad y llevar al Palacio del Señor Gobernador al negro Eusebio Guzmán y coronarlo Rey”. Pero para ser claros, los negro solo anhelaban vivir en libertad, como lo hacían en la lejana África, sus antepasados.


Tomado de: https://entrepaginas-yuniomah.blogspot.com/p/curioso-pero-cierto.html

31 de enero de 2020

Al Coronel Felipe Macero...


DOCUMENTO 5832. OFICIO DE PEDRO BRICEÑO MÉNDEZ PARA EL CORONEL FELIPE MACERO, FECHADO EN CARACAS EL 5 DE JULIO DE 1821, POR EL CUAL LE ORDENA QUE PERSIGA LAS PARTIDAS ENEMIGAS EN LOS VALLES DEL TUY DE LOS CUALES HA SIDO NOMBRADO COMANDANTE GENERAL. PACIFIQUE E INSPIRE CONFIANZA A SUS HABITANTES; AUMENTE LAS TROPAS SI LO CREE CONVENIENTE. EN LO ADELANTE SE ENTENDERÁ CON PÁEZ, NOMBRADO GOBERNADOR COMANDANTE GENERAL DE LA PROVINCIA DE CARACAS.*


Caracas, 5 de julio de 1821.
Al Señor Coronel Felipe Macero.


S.E. el Libertador ha visto el oficio que con esta fecha dirigía V.S. a S.E. el Vicepresidente de Venezu

ela, y queda en cuenta de su contenido.
Antes de ahora he prevenido a V.S., de orden de S.E., que permanezca en esos Valles persiguiendo las partidas que haya formadas, hasta dejar perfectamente tranquilo el país.
S.E. me manda que le repita la misma orden, y que le añada:


1º Que está V.S. nombrado Comandante General de los Valles del Tuy, comprendidos en ellos todos los pueblos desde Cúa hasta Santa Lucía inclusive.


2º Que proceda V.S. inmediatamente a pacificarlos, destruyendo las partidas enemigas que hayan quedado o formándose;inspirando confianza a los vecinos para que se restituyan tranquilamente a sus casas, arreglando el Gobierno civil y militar de cada pueblo, y velando el que cada magistrado cumpla su deber e impida los abusos, desórdenes y rumores de facciosos.


3° Que conserve V.S. consigo y destine del modo conveniente a estos objetos la columna que está a las órdenes de V.S.


4° Que está V.S. autorizado para aumentar esas tropas con nuevos reclutas del país siempre que sea necesario, dándole a la columna la fuerza que las circunstancias exijan.
5° Que se entienda V.S. en adelante con el Señor General Páez, como Gobernador Comandante General de esta Provincia. A él se pedirán las armas y municiones que necesite, aunque S.E. cree que si V.S. hace perseguir los dispersos del enemigo y recoger los fusiles, tendrá más de los necesarios.


Lo comunico, &.
[PEDRO BRICEÑO MÉNDEZ]
* Archivo del Libertador. O’L. Vol. XVIII, 2° f°27 y vto.


¿Quién fue el Comandante Felipe Macero?


El Coronel Felipe Macero (Valencia, España 1777 - Caracas 1868), hijo de un Coronel del ejercito español. Empezó su carrera militar en las filas realistas, pero en el movimiento de 1810 se puso del lado de los patriotas con Simón Bolívar y el Marquez de Uztáriz.  Felipe Macero, fue un ilustre Prócer de la Independencia. Inició la carrera militar desde 1810 como integrante del batallón "Aragua", y se trasladó con dicho cuerpo a Caracas para tomar parte activa en el movimiento revolucionario. Se destacó en distintos combates. Con posterioridad alcanzó el grado de General. Conforme a muchas versiones, es fama que su valor llegaba a la temeridad y que lleno de merecimientos y en avanzada ancianidad, murió en Caracas en 1868. Fue un veterano del llamado "Batallón de Aragua" en 1810; combatió bajo las ordenes del Coronel Manuel Ayala. Es hecho prisionero por las tropas realistas, logra fugarse y se une a las tropas de Bolívar en 1813, al año siguiente, con la derrota de los patriotas, huye al oriente de Venezuela y luego a las Antillas; de vuelta a Venezuela, combate en Guayana y luego en los llanos bajo las ordenes de Páez y de Cedeño. Fue de los veteranos de la batalla de Las Queseras del Medio, combate en el oriente del país bajo las ordenes de Bermúdez, logrando que se incorporen a las filas patriotas criollos realistas y los hombres bajo el mando de éstos. Participa en La Campaña de Carabobo en 1821 bajo las órdenes de Bermúdez. Fue Jefe de la Plaza de La Guaira y luego Comandante de Armas de la misma. Organiza para las tropas de la República, en Los Valles del Tuy, una fuerza de 400 infantes y un escuadrón de caballería. En 1830 realizaba operaciones en los valles del Tuy contra la facción de Dionisio Cisneros y, en dicha ocasión, libró contra éste una refriega de la cual resultó victorioso. En esa oportunidad, Felipe Macero, comandante general de los valles del Tuy, en un combate por los lados de Ocumare, informa del enfrentamiento suyo con la guerrilla realista de Cisneros, que arrojó un saldo de numerosos presos, entre ellos el General Felipe Macero, logra capturar en la huida, a unos de los hijos del líder, uno de corta edad, este episodio sería más adelante factor fundamental en la vida de José Antonio Páez y de Dionisio Cisneros en tierras ocumareñas, no obstante Cisneros logró escapar. Se entregaron 55 hombres del guerrillero realista, 45 resultaron muertos y prisioneros; se le incautaron 178 piezas entre armas de fuego y blancas. El Comandante Felipe Macero, había sido nombrado por Simón Bolívar, después de la batalla de Carabobo, Comandante General de Los Valles del Tuy, para intentar sofocar el brote insurreccional reformista, sin embargo, Cisneros continuó alzado hasta 1831, año en que depuso las armas ante el general José Antonio Páez.
     


Tomado de: http://www.archivodellibertador.gob.ve/escritos/buscador/spip.php?article11650