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11 de enero de 2020

"Mataguaro" y "El Calvareño"




Uno de los períodos más trágicos que ha recorrido Venezuela a lo largo de su historia convulsionada es el denominado la Guerra Federal, que comenzó por apetitos desordenados de poder en un  país consumido por un absoluto analfabetismo al que se agregaba además toda suerte de enfermedades y pestes que impedían el crecimiento poblacional, como producto de los defectos y ambiciones que se arrastraban desde el período de la Independencia. E
l país estaba sumido dentro de una trifulca donde la ley se ejecutaba por la fuerza temerosa del machete.

Por estos valles tuyeros anduvieron opacos generales de montoneras, como Mariano López, Simón de la Madriz, Natividad Mendoza, Regino del Nogal y el bandido Trinidad González, alias "Mataguaro", quienes pretendieron alentar una insurrección de negros contra blancos. Tinidad González conocido en los medios criminales como "Mataguaro", fue un bandido, que en 1856 se había fugado de la cárcel de  la victoria, y se ocultó en los montes tuyeros para cometer sus fechorías. El hombre y su pandilla se convirtieron en una verdadera pesadilla para la gente acomodada de los pueblos vecinos, quienes pedían ayuda al gobierno diciendo que "mataguaro" tramaba dirigir una insurrección de negros contra los blancos. Y mientras el hambre imperaba por doquier, este facineroso asolaba todo lo que encontraba en los poblados.

"Mataguaro" era de una presencia horrible que asustaba a cualquiera. En una pelea, se enredó a forcejear con el general conservador José María Zamora, y este de un trabucazo le arrancó, la quijada de abajo y, cuando se disponía a rematarlo, le saltaron encima Críspulo y Wenceslao Medrano junto con Baldomero Pérez y Florindo Lara, para proteger a su jefe "Mataguaro" quien logró escaparse con vida pero sin quijada. Tenía que alimentarse de líquidos, sostenerse la lengua con un pañuelo y recibir el alimento de mano ajena, echado boca arriba. Por fin lo mataron en 1859, asaltando Los Teques, a la cabeza de una guerrilla federal. 


 Hace 174 años, en 1846, es fusilado en la Plaza Bolívar de Caracas, el célebre guerrillero de extracción campesina Rafael Flores, más conocido como El Calvareño, nacido en los Valles del Tuy, estado Miranda y quien, comandando un grupo de campesinos, irrumpe en la vida política nacional con el alzamiento que, en procura de libertad y de desarrollo, protagoniza después de que el Presidente José Tadeo Monagas asume el poder en 1847.

Su acción lo lleva desde los Valles del Tuy hasta Tejerías, donde se une con partidas sediciosas provenientes de los Valles de Aragua, desde donde se desplazan a sitios cercanos en espera del asalto a Caracas. Apresado por las fuerzas del Gobierno la suerte de Flores fue la muerte, mientras que muchos de sus seguidores fueron condenados a penas físicas y de prisión.Tildado por el Gobierno conservador de “bandido”. El Calvareño se había opuesto al partido conservador y denunciado sus atropellos contra el pueblo este popular guerrillero estaba alzado en protesta por los atropellos de la oligarquía caraqueña.

En 1846, el Calvareño se proclamó partidario de las ideas democráticas de Antonio Leocadio Guzmán y se alzó en armas en los Valles del Tuy. Entre sus principales demandas se destacaban la libertad de los esclavos y la distribución de tierras entre los campesinos. Después de unas escaramuzas fue detenido por tropas al mando del general Felipe Macero y llevado a proceso, fue acusado de “alzarse en armas para asesinar a la gente industriosa y dar libertad a los esclavos”. Fue condenado a muerte y el Gobierno se negó a conmutarle la pena. La ejecución se llevó a cabo el día 23 de diciembre a las 12 y 20 minutos. Según las leyendas, el Calvareño se mantuvo sereno y sin miedo ante el pelotón de fusilamiento. Durante muchos años, el pueblo lo exaltó en su memoria y cantó la llamada “Canción del Calvareño”, con referencia a sus proclamas revolucionarias.

El Calvareño bajaba por la quebrada de Chacao a las quebradas de Cagua y las Palomas, reclutando gente y recogiendo municiones de guerra. Acompañándole como segundo al mando, su amigo, José de Jesús Zamora. A éstos se le iban uniendo los esclavos de las haciendas por donde pasaban; a quienes prometían la libertad. Por lo cual dispusieron las autoridades del Tuy, que en las haciendas debían estar, a las 7 de la noche, todos los esclavos y manumisos dentro de sus respectivos repartimientos, y que sólo por un caso urgente podían salir después de dicha orden con una boleta en que se manifestara la causa. También se ordenó a los dueños y mayordomos, que inmediatamente que se fugara algún esclavo o manumiso, dieran parte a las autoridades, con las señales fisonómicas del prófugo para perseguirlo. El 12 de septiembre a la 1 de la tarde fue capturado El Calvareño, con algunos de sus principales compañeros por una guerrilla de caballería de Charallave, auxiliada de un piquete de infantería, comandados por el Coronel Felipe Macero. En la noche del mismo día fue aprehendido en Tácata su amigo, Jesús Zamora, y los subalternos Marcos Arestiguieta, Pío Andrade, José Espinoza y Gregorio Chacín, quienes fueron remitidos presos por el Jefe político del Cantón de Ocumare del Tuy, al Tribunal del mismo, enviándose junto con ellos las diligencias sumarias practicadas por el Juez de Charallave sobre la facción acaudillada por El Calvareño. Encontró el Juez mérito suficiente para proceder contra todos, y libró auto de prisión.

12 de enero de 2019

Un Pintoresco Viaje a Ocumare del Tuy



Por: José Antonio García de la Concha Negretti

Recopilación: Manuel Aponte Bolívar


«Un tío mío, el general Benjamín Arriens Urdaneta, tenía una hacienda de caña llamada “Santa Ana” a la entrada de Ocumare del Tuy. Buen hijo, esposo excelente, padre amantísimo, amigo leal y desprendido, general pundonoroso, porque en aquella época había dos clases de generales. Se les decía pundonorosos a los que habían conquistado el título guerreando.

En esos días, mi tío había sido nombrado Presidente del Estado Miranda, cuya capital era entonces la histórica Ocumare del Tuy. Hombre de mucho prestigio, quiso el pueblo celebrar tal acontecimiento. Enguirnaldaron las calles, se fomentaron carreras de cintas, coleadas de toros y festejos de toda índole. Recuerdo hasta un almuerzo en la hacienda “El Mamón”, donde el “sancocho” lo tuvieron que preparar en un fondo de trapiche y las verduras la sirvieron en bateas, el baile duró tres días. Encantados estábamos por aquella aventura, pues era una hazaña arriesgarse a un viaje a Ocumare, cuando ni caminos habían y tendríamos que pasar dos días por montes, quebradas y rancherías. Cerca de las tres de la madrugada se presentó el cochero Obregón con una calesa de viajes tirada por tres caballos. Se acomodaron mis tías, Manuel de los Santos, mi hermano y yo fuimos de Perico a Morrocoy a buscar a Dolores Padrón, prima de mi tía Eumelia, esposa de mi tío Benjamín, y de allí emprendimos el famoso viaje vía El Valle. Pasamos por Conejo Blanco, (hoy Los Jardines del Valle), seguimos por Coche, pasamos la quebrada de Turmerito, La Mariposa, La Providencia, Gato Amarillo, (hoy bajo las aguas del dique), y escuchábamos el relato de los baños de Misia Zoila en “El pozo de los pájaros”. En Bejarano, nos desmontamos para poder pasar el puente de Los Almendros, que era de poca seguridad para pasar un carruaje y al fin llegamos a la Cortada del Guayabo. Allí nos desayunamos con caraotas, carne frita, huevos, queso frito, plátanos fritos. Imagínense con ese mantequero y los bamboleos del coche cómo iban nuestros pobres estómagos. Pasamos Los Mangos y a las doce del día llegamos a Maitana, donde debíamos almorzar y montar en cabalgaduras, pues hasta allí nada más podía irse en coche o carreta. El camino que continuaba era de recuas transmontando por Parapara. Maitana era un fundo del general Leonso Quintana, donde tenía en la casa un saladero de cueros de ganado. Los olores eran horribles, el mosquero insoportable, un lugar húmedo y sombrío, que no provocaba almorzar. El entusiasmo por montar a caballo y seguir conociendo vistas y parajes no nos dejó descansar siquiera y emprendimos la marcha vía La Cortada de Maturín, llegando en una tarde clara y serena a la altura de Parapara de donde pudimos contemplar los extensos y fértiles Valles del Tuy.

Allí nos esperaba mi tío Carlos, hermano mayor de mí madre. Descansamos un rato y luego, mis tíos en buenos caballos y Manuel y yo en sendos burritos, comenzamos la bajada pasando por Tierra Negra para llegar muy entrada la noche a la Posada de Los Marrero en la entrada de Charallave. Aquí nos extrañó el agua por ser salobre, pero nos dijeron que era muy sana y que tenía alguna influencia en los matrimonios porque eran escasos los varones y abundantes las hembras y que por lo regular todas resultaban mujeres bonitas. Efectivamente en el Tuy se decía que Charallave era la tierra de las mujeres bonitas. Cenamos y luego nos acostamos en catres pero estábamos tan molidos que dormimos como unos benditos. Bien de mañana ya estábamos cabalgando para llegar a buena hora de almuerzo al tan deseado Ocumare. Pitahaya, Las Juasjuitas, Vallecito, La Casa de Tejas, Aponte y el paso del río, donde diez hércules africanos nos levantaron en vuelo y nos sientan sobre sus cabezas y llevando las bestias de diestro nos pasan del río. Mis tías gritan, patalean pero nada, fueron depositadas con todo miramiento en la otra orilla.

A las doce sonaron los cohetes anunciando nuestra llegada a Santa Ana, plena de gentes de todas las esferas sociales estaba la casa. Habían venido a saludar y conocer a los viajeros las familias: Rodríguez, Navarro, Oyón, Belisario, Castillo-Veitía y muchos otros. Manuelito Rocha, Jefe Civil, Pedro Galarraga, Comandante de Armas, el doctor Agüero, Luis Sagarzasu, el boticario doctor Ros, y muchísimas personas más. Aquello terminó en un gran “sarao”, como decía mi tío Benjamín cuando se bailaba. Con ellos estaba temperando la muy simpática Ana Teresa Márquez, que reunida con la espiritual Dolores Padrón, nos hicieron pasar unos días divertidísimos. Los baños en el Chorrerón del trapiche y luego la totumita con “conga” esto es, melao caliente con un chorrito de aguardiente del alambique. La pesca y sancocho de corroncho a orillas del río.

Nuestros paseos eran en la tarde por El Rodeo, barrio muy interesante por la cantidad de pequeñas industrias. Allí vi cómo se montaban las alpargatas, cómo se tejían los sombreros de cogollo, cómo se preparaban y cocían los budares y cazuelas, los talabarteros arreglando enjalmas, arritrancos y guruperas, el encabullado de garrotes, el hojalatero soldando faroles y cántaros para las tinajas, mujeres preparando y raspando totumas y cantidades de cosas que se nos iba el tiempo admirando aquella gente industriosa y trabajadora. Mis tías se extremaban en atenciones para con todos y nuestro regreso fue con lagrimas en los ojos». 
Casa de Santa Ana, esta hermosa casona perteneció al General Benjamín Arriens Urdaneta, uno de los precursores para que Ocumare del Tuy fuese Capital del Estado Miranda.


Tomado de: UN PINTORESCO VIAJE A OCUMARE DEL TUY.
 Por: JOSÉ ANTONIO GARCÍA DE LA CONCHA NEGRETTI

Recopilación: Manuel Aponte Bolívar



5 de enero de 2019

Adiós, a Ocumare


Ironías de la vida, el bellísimo valse “Adiós, a Ocumare” como debería llamarse es “Adiós a Petare”, porque lo compuso en 1904 Don Ángel María Landaeta, secretario del Tribunal de Primera Instancia y primer violinista de la Banda del estado cuando la capital del estado Miranda que era Petare, fue trasladada a Ocumare del Tuy.

Eran tiempos de valses y presidía la República de Venezuela el General Cipriano Castro, gran bailador de valses y protector de los músicos que los interpretaban. Cuenta la historia que el General Castro volvió a los 20 estados del federalismo zamorano y en el Tuy, se denominaron los Distritos Tomás Lander (Ocumare, Yare y Quiripital), Paz Castillo (Santa Lucía y Santa Teresa) y Rafael Urdaneta (Cúa y Charallave), y quedó establecida Ocumare del Tuy como capital del estado Miranda. Tal disposición gubernamental disgustó a los petareños, especialmente a los funcionarios gubernamentales que tenían que dejar sus querencias y trasladarse al Tuy, sede de la nueva capital. 

     
Ángel María Landaeta
Entre los funcionarios que debieron partir a Ocumare estaba Don Ángel María Landaeta, quien ejercía de forma simultánea el cargo de secretario de un Tribunal de Primera Instancia, músico ejecutante del violín, compositor e integrante de la Banda Oficial del Estado dirigida por el músico Germán U. Lira, autor de la música del Himno del Estado Miranda.

Don Ángel se inspiró y compuso este hermoso valse, composición por la cual entró en la historia musical de Venezuela. Es, justamente por esta composición que más se recuerda a este músico del siglo XX.

En realidad, la musa de Ángel María Landaeta concibió el valse como un homenaje al pueblo que debía dejar (Petare), era la despedida expresada en esta bella música instrumental. La primera vez que se interpretó esta renombrada pieza musical fue precisamente en Petare, por la Orquesta dirigida por el Maestro Gemán U. Lira, Ángel María Landaeta en el violín, Manuel Yélamo como flautista, Alejandro Gerentes, Contrabajo, Juan Bautista, Clarinete, Bernardino García, Tromba y los hermanos del maestro Lira: Domingo y Rafael, en el Bombardino y la flauta, respectivamente.

La pieza, que hoy es un clásico de la música venezolana, fue todo un éxito desde el primer momento, contando además, desde su nacimiento, con el aval político de las autoridades gubernamentales: Castro la hizo su favorita en los bailes desde el primer día en que la escuchó, el General Benjamín Arriens Urdaneta, Presidente del Estado Miranda y primero que ejerció el cargo en Ocumare del Tuy, le ordenó a la Banda que siempre la tuvieran en su repertorio, en las retretas y bailes que amenizaban.

Este valse adquirió notoriedad desde el principio ya que fue copiado por todas las orquestas y bandas y era número obligado en el repertorio de retretas y bailes, especialmente aquellos donde el General Castro asistía. Pero desde el principio se creó una confusión, porque parecía una despedida de Ocumare y no de Petare. En las partituras se le suprimieron a “¡Adiós!” los signos de admiración y se sustituyeron por una coma. No obstante todo esto, la tradición considera que esta pieza musical es emblemática de Ocumare del Tuy y así se acepta, no importa el origen y la intención del maestro Landaeta, y tal como ocurre con las piezas musicales populares, los habitantes de Ocumare del Tuy la hicieron suya. A pesar de la dedicatoria a Petare, lo importante es que desde comienzos del siglo XX ha estado y siempre estará en el corazón de todos los tuyeros.

Este valse originalmente no tuvo letra, pero más tarde se la colocó Arturo Barrios de Santa Lucía, aunque a veces se señala a Gregorio José Timotes como autor de sus versos.

Adiós, a Ocumare

I
Si por cruel imposición
abandono tu valle
temo que mi corazón
por la pena estalle
y si por no ser feliz
nunca más yo volviere
¡ay, Ocumare! ¡ay de mí¡
no se por qué me fuí
ni cuándo volveré.
(bis)


II
El Tuy es muy dichoso en su correr
pues no te abandona aunque se va
cuando felizmente en su vagar
cruza de las vegas hacia el mar
envidia me causa en mi dolor
al ver el frescor de su vergel
(pues no se separa de su alcor)
y besa sus plantas siempre fiel
sin decirle nunca adiós
(bis)



Ocumare del Tuy del recuerdo


LICEO PÉREZ BONALDE Y COLEGIO SANTO ÁNGEL.

     
     Aquí nace el primer Liceo de Los Valles del Tuy, el 5 de octubre de 1944, bajo el nombre inicial de “Licenciado Agustín Aveledo” que funcionó en esta casona colonial ocumareña hasta el año 1957, cuando fue nacionalizado por el Ministerio de Educación y bautizado con el nombre que ostenta actualmente, "Liceo Juan Antonio Pérez Bonalde". Era la única casa de estudios secundarios de la región, cuyos cursos apenas llegaban hasta el tercer año, por lo cual quien quería y sus recursos se lo permitían, al terminar el bachillerato ingresar a la universidad, tenía que trasladarse a la ciudad de Caracas. …"Si en la historia de ayer fue suceso, campanada de luz y de sangre, hoy reparte emoción el liceo, a la sombra de Pérez Bonalde"…     El Liceo Nuevo de El Rodeo, es un excelente edificio, pero sin la calidez y sabrosura del viejo, con su acera alta, su gran portón de entrada y sus inmensos ventanales, y sus cálidas aulas como el “gallinero”, al fondo de la vieja casona, donde recibían clases los alumnos de 1er. año.


     En el año 1953 llegaron las primeras religiosas a Venezuela provenientes de España y abrieron la primera sede del colegio Santo Ángel en lo que se conocía como la “Acera alta” de Ocumare, donde hoy en día funciona el despacho de la Policía de Miranda en el municipio Tomás Lander. La congregación de las Hermanas del Ángel de la Guarda se fundó en Quillán, Francia, en el año 1839. Llegaron a Venezuela el 4 de abril de 1950, y a los 3 años de su llegada, hacen presencia en Ocumare del Tuy, el 4 de septiembre de 1953. En aquel año fueron reforzadas las "escuelas normales", donde más tarde se formaron maestras que serían los grandes pilares de la educación pedagógica de la región.
http://www.hnassantoangel.com/Historia-de-los-origenes.html


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Profesores del Liceo Pèrez Bonalde Plaza del estudiante (Ribas) frente a la antigua sede del liceo año 1961
.Profesores del Liceo Pèrez Bonalde, Plaza del estudiante (Plaza Ribas) frente a la antigua sede del liceo año 1961
PROCESIÓN DE LOS INDIOS COROMOTANOS
     El 11 de marzo de 1941 hizo su aparición por primera vez la escolta de los indios Coromotanos, misma que con el correr del tiempo se ha convertido en patrimonio cultural y religioso de Ocumare del Tuy. Esta peregrinación se realiza en honor a la Patrona de Venezuela, La Virgen de Coromoto, y se lleva a cabo el siguiente domingo después del miércoles de cenizas, al inicio de la cuaresma. La procesión reúne entre promeseros y escoltas a unas 600 personas que vestidos a la usanza indígena, unos a pie, otros a caballo, sin importar sexo ni edad, van acompañando a la Virgen Coromotana en todo su recorrido por el pueblo, al compás de cantos de Ave María. Ésta manifestación fue proyectada y organizada por el padre Monseñor Pérez  León sacerdote de la parroquia San Diego de Alcalá de Ocumare del Tuy. 
https://tucuy.wordpress.com/tag/peregrinacion-y-escolta-de-los-indios-coromotanos/
http://escribidor30.blogspot.com/2018/03/los-indios-coromotanos-en-ocumare-del.html


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LA EMBLEMÁTICA CALLE SUCRE DE EL CALVARIO DE OCUMARE DEL TUY.
     Antiguamente esta calle era de tierra y doble vía, y sus aceras estaban enlajadas o con paneles. Comienza en la esquina del antiguo edificio del Cuartel de Milicias de los Valles del Tuy, buscando hacia el oeste pasa por la Plaza Miranda, atraviesa la Av. Ribas, a la altura de la esquina de Santa Rosa, continúa por la Stma. Cruz, transita luego por el sector Las Dos Rosas, El Apolo 11, la entrada de El Jabillo, seguidamente El Samán, y termina en el lugar conocido como La Curva de Los Mereyes, lugar donde se encuentra con la Av. Andrés Bello, mal llamada calle Tocuyito.

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LA ESQUINA DE SANTA ROSA
     En esta esquina se encontraba ubicada la farmacia Santa Rosa, fundada a principios de los años 70 por el Dr. Benjamin Ambrosio Díaz Guillén, esta farmacia perduró en esta esquina ocumareña por más de 30 años.
 https://www.pinterest.es/pin/347199452515814423/?lp=true

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TEATRO CINE OCUMARE
Antiguo teatro cine frente a la plaza Bolívar de Ocumare del Tuy.
 https://www.pinterest.es/pin/347199452516936067/?lp=true


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LA ACERA ALTA
     Calle Zamora (acera alta). En este lugar funcionaba el Asilo de Huérfanos "Sagrado Corazón de Jesús" regentado por una congregación de "Hermanas de los pobres de San José, bajo la Regla de San Agustín". Una vez se llamó la Calle del Asilo, también en una de estas casas, vivió los últimos días de su existencia nuestro querido Vicario Monseñor Rafael Pérez León. 
https://tucuy.wordpress.com/tag/acera-alta/

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ALMACÉN DE LOS HERMANOS GUARDIA. 
https://tucuy.wordpress.com/2012/05/24/

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 MUSEO DE CIENCIAS Y PRODUCTOS NATURALES DEL ESTADO MIRANDA
     El Museo de Ciencias y Productos Naturales fue construido por la gobernación de Miranda entre 1906 y 1907, cuando Ocumare del Tuy era la capital del Estado. Solo recuerdos quedan de la edificación neoclásica donde funcionó durante 19 años, en la parte Este de la plaza Bolívar de Ocumare del Tuy. Pese al valor histórico de este inmueble, la falta de mantenimiento y el transcurrir del tiempo causó estragos en su antigua construcción y poco a poco se fue deteriorando hasta que finalmente lo derribaron. 
http://elpitazo.info/reportajes/museo-de-ciencias-naturales-de-miranda-quedo-en-el-recuerdo/

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CALLE BOLÍVAR
Calle Bolívar de Ocumare del Tuy, años cuarenta. Foto del libro: "Ocumare del Tuy 1940-1960. Época de oro" autor el Ingeniero ocumareño Dimas Villalta.

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ANTIGUA CASA DE GOBIERNO
     El 27 de Abril de 1904, Ocumare del Tuy es decretada capital del estado Miranda, posición que tiene hasta la fecha del 14 de Enero de 1927. Ocumare ha sido un pueblo fiel y paciente, sus suelos nos han brindado cuanto le hemos pedido, en el año 1835 Ocumare contaba con 74 haciendas de café, 68 haciendas de cacao, 190 tablones de caña de azúcar, 1120 fanegas de legumbres, 23130 fanegas de arroz y 250 quintales de añil, su cielo ha visto varios actos déspotas e indignos de un ser humano, como lo son los tres ataques que emprendió el español Rosette contra este pueblo, todos sangrientos y llenos de actos indignos. 
https://historiadelosvallesdeltuy.jimdo.com/valles-del-tuy/ocumare-del-tuy/palacio-de-gobierno-de-ocumare-del-tuy/


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LA BAJADA DE LA MAQUINA
     Se llamó así, lo que es hoy la parte Sur de la Avenida Miranda. El pueblo la llamó Bajada de la Máquina debido a que un señor de nombre Manuel Betancourt, tenía instalada en ella un comercio donde se pilaba y molía maíz, por lo cual existía allí una gran máquina a vapor para el proceso de pilada y molienda del citado grano. La materia prima era traída por los campesinos de las poblaciones de Súcuta, El Peñón, Quiripital, La Democracia, Quebrada de Miguel, Rangel y otros sitios vecinos. A diario se veía a las amas de casa llevar grandes ollas con maíz sancochado para ser molido por Don Manuel. 
https://tucuy.wordpress.com/tag/situacion-geografica-del-tuy/


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HACIENDA MENDOZA
     Juan Crisóstomo Gómez (Juancho Gómez), el hermano del general Juan Vicente Gómez: se hizo dueño de todas las tierras desde Cúa hasta Ocumare del Tuy, uniendo en una sola posesión los antiguos latifundios de los Condes y Marqueses, los “grandes cacaos” del período colonial, esas colosales haciendas cacaoteras, ya deforestadas, se les llamó la Gran Posesión Mendoza con una extensión de más 300 Km2.
http://escribidor30.blogspot.com/2015/11/ocumare-del-tuy-fue-capital-del-estado.html


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EL CALICANTO DE LOS TRES CHORROS
Este calicanto de los tres chorros como así se le llamaba, fue construido hacia el año 1913 y era surtido por las aguas del río Marare (La Guamita), estaba ubicado hacia el fondo de la casa de doña Teresa Meza, hermana de los señores Felipe Eleuterio, Régulo y Pastor Meza, otrora propietarios de la Panadería “Santa Lucía”. En la actualidad existe allí una agencia del banco Bicentenario y el solar de la casa de Don Pablo Edmundo Villegas Manzo, en la Av. Padre Arroyo. Era un muro a base de piedras (cantos rodados) cubierta por una pasta hecha de cal.
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CASA  SANTA ANA
     Esta hermosa casona perteneció al General Benjamín Arriens Urdaneta, nieto del general Rafael Urdaneta y Presidente del estado miranda. Arriens fue uno de los precursores para que Ocumare del Tuy fuese Capital del Estado. 
https://tucuy.wordpress.com/tag/hacienda-santa-ana/

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CUARTEL DE MILICIAS
     Cuentan los ocumareños que en la casa colonial en donde funcionó el antiguo Cuartel de Milicias de los Valles del Tuy, una madrugada del mes de agosto de 1820, se coronó de gloria el General Pedro Hernández. Al mando de 125 hombres atacó el cuartel que se hallaba en manos del batallón español Numancia, compuesto por 500 veteranos poniéndolos en fuga y liberando a un grupo de patriotas ocumareños que iban a ser fusilados por los españoles. 
https://tucuy.wordpress.com/tag/fundacion-de-ocumare/

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FIESTAS PATRONALES DE OCUMARE EN HONOR A SAN DIEGO DE ALCALÁ
     El 13 de noviembre de cada año los ocumareños rinden homenaje a su patrono, San Diego de Alcalá, a propósito de cumplirse un año más de la llegada de la imagen de este santo a estas tierras.
     San Diego nació en San Nicolás del Puerto, pueblo situado entre Cazalla y Constantinopla, perteneciente a la Diócesis de Sevilla (España); se le llamó de Alcalá por haber pasado los últimos 13 años de su vida en Alcalá de Henares donde fallece el 12 de noviembre de 1463. Es tradición de la iglesia española celebrar su fiesta el 13 de noviembre, al igual que en nuestro país”. El 13 de noviembre de 1625 llega la imagen de San Diego de Alcalá a tierra ocumareña, siendo entronizado como patrón de la población el 7 de febrero de 1693. 

http://albaciudad.org/wp-content/uploads/2017/01/Miranda-TomasLander-SimonBolivar.pdf


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HOSPITAL SAN SIMÓN

     La inauguración del primer hospital de Ocumare del Tuy tuvo lugar el 28 de octubre de 1911, con el nombre de Hospital San Simón, en homenaje al "Libertador" Simón Bolívar, por ser el día de su onomástico. Fue construido bajo la administración de Juan Crisóstomo Gómez (Juancho Gómez), Presidente constitucional del Estado Miranda, siendo Ocumare del Tuy capital del estado para ese momento (1904-1927). Al acto de inauguración asistió la Reverenda Madre María de San José.
     El centro asistencial en mención, estuvo en servicio alrededor de 28 años, se ubicó en la entrada de Ocumare del Tuy, en la avenida Ribas con la esquina de la calle Padre Arroyo. Este centro de salud fue considerado como el primero que se construye en la región tuyera, y quizás en toda la entidad mirandina. En este mismo sitio, años más tarde funcionaría el “Liceo Pérez Bonalde”. 
https://mihospitalito.blogspot.com/2016/09/hospital-san-simon-ocumare-del-tuy_18.html


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HOSPITAL SIMÓN BOLÍVAR
     Su construcción se inició en el año 1936 bajo la presidencia del Gral. Eleazar López Contreras, quien como gran admirador del “Libertador”, lo bautizó con su nombre; ordenando además, la reproducción de la firma de Bolívar a gran escala en la fachada del centro asistencial. El hospital fue inaugurado oficialmente el 19 de enero de 1937; estaba ubicado en la calle 2 de diciembre, sector El Rodeo, en Ocumare del Tuy, su construcción estuvo a cargo del arquitecto Hermes Romero Romís, el gobernador del Estado Miranda para aquel entonces era el historiador, novelista y poeta venezolano Rufino Blanco Fombona. 
https://mihospitalito.blogspot.com/2016/09/hospital-simon-bolivar-ocumare-del-tuy_72.html


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HOSPITAL SIMÓN BOLÍVAR
     De acuerdo a la clasificación vigente para la década de los cuarenta, este hospital correspondía a una Unidad Sanitaria tipo “A”. Su capacidad inicial era de 72 camas. 
     Esta edificación estuvo de pie hasta 1985, cuando fue demolida para dar paso a la construcción de la sede actual del CICPC. 
https://mihospitalito.blogspot.com/2016/05/el-baul-de-los-recuerdos.html


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IGLESIA Y PLAZA BOLÍVAR
     Ocumare del Tuy fue erigida como Parroquia, según auto firmado por Monseñor Doctor Diego de Baños y Sotomayor, Obispo de Caracas y Venezuela, el día 7 de febrero de 1693, bajo advocación del piadoso lego de San Diego de Alcalá, el cual es su patrón y cuyas festividades se celebran los días 13 del mes de noviembre. Esta petición fue escrita y firmada por varios hacendados, a la cabeza de los cuales se encontraban Don Juan Nicolas Ponte, Don Juan Ascanio, Doña Juana María Lovera y Doña Catalina de Castro; ellos se comprometían en costear la manutención del cura de almas y los gastos de la conservación del templo, el cual comenzó a construirse en ese año 1693 y se terminó en el año 1700. Su primer sacerdote fue el fraile capuchino Fray Manuel de Alesón y  su segundo cura fue el padre José Ignacio Ramírez. 
https://historiadelosvallesdeltuy.jimdo.com/valles-del-tuy/ocumare-del-tuy/iglesia-san-diego-de-alcal%C3%A1/
http://escribidor30.blogspot.com/2016/08/adios-ocumare-o-adios-petare.html

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LOS DOS PRIMEROS PUENTES DE OCUMARE DEL TUY
     Poco antes de la muerte de Juan Vicente Gómez se inicia en Venezuela un plan de mejoramiento de carreteras y principalmente de construcción de puentes, como el de Ocumare del Tuy sobre el río Tuy en 1937. Este fue el primer puente de Ocumare del Tuy. 
https://tucuy.wordpress.com/tag/inauguracion-del-puente-de-ocumare-del-tuy/


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INAUGURACIÓN DE PUENTE SOBRE EL RIÓ TUY
     Este viaducto fue ejecutado por disposición presidencial del general Juan Vicente Gómez, a través del Ministerio de Obras Públicas y ejecutada por la Dirección de Vías de Comunicación y Obras Sanitarias, presidida por el Ingeniero Antonio Díaz G., y cuyas obras comenzaron el 24 de mayo de 1935 e inaugurado en el año de 1937 por el entonces Presidente Constitucional de la República, General en Jefe Eleazar López Contreras. 
     Aquí se presenta una visión del puente en la lejanía, luego se puede apreciar una carretera de tierra que conduce hasta este, y un campo donde destacan plantas de cambur o plátanos, detrás de estos se descubre la línea del río Tuy revelando su curso, además se observa un grupo de personas donde destaca un hombre vestido de traje negro. 
https://tucuy.wordpress.com/tag/inauguracion-del-puente-de-ocumare-del-tuy/
http://escribidor30.blogspot.com/2015/11/el-puente-gomez-el-primer-punte-sobre.html



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INAUGURACIÓN DE PUENTE SOBRE EL RÍO TUY
     Esta fotografía fue tomada justo frente al puente, destacan la estructura, la longitud del puente y se pueden inferir los materiales de construcción del mismo, se observan vehículos en ambos extremos, que incluso pueden revelar por su año de fabricación la edad de la foto, sobre la estructura del puente se destacan dos personas sentadas sobre este, pueden verse personas vestidas a la usanza de la época con sombrero y chaqueta blanca, incluso por la inclinación de la sombra se puede aseverar que las fotos fueron tomadas cerca del medio día. 
https://tucuy.wordpress.com/tag/inauguracion-del-puente-de-ocumare-del-tuy/
http://escribidor30.blogspot.com/2015/11/el-puente-gomez-el-primer-punte-sobre.html


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30 de septiembre de 2018

Apacuana: la Rebeldía con Nombre de Mujer

Apacuana dirigió la oposición contra los españoles Garci González da Silva y Francisco Infante apostados en el Tuy, porque el sentir de su tribu estaba en el deseo de ser libres. Esta guerrera Quiriquire, madre del cacique Guasima, fue consejera de los caciques Chicuramay, Yare y Acuareyapa y fue  una de las figuras emblemáticas de la resistencia indígena en Venezuela, porque por la fuerza de sus consejos y la eficaz persuasión de sus razones se arriesgaban todos sus guerreros en las más audaces y peligrosas aventuras por ver su territorio libre de los conquistadores españoles.


  Para 1577 los españoles Garci González da Silva, y Francisco Infante se habían posesionado de las tierras y el uso esclavo de la mano de obra indígena, la india Apacuana se rebeló contra la invasión española, y fomentó el alzamiento del cacique Chicuramay y del señorío de los Quiriquires, quienes lucharon junto a Apacuana, Guasima, Acuareyapa y Yare contra el dominio español. Los guerreros indígenas empiezan a planear su estrategia de combate con mucha cautela y en lo que llega la mañana atacan a los españoles, y estos se logran defender con sus espadas y perros de presa, Francisco Infante recibe 12 heridas que son vendadas con un trapo por Garci González que también se encuentra herido pero en menor riesgo, Garcí-González logra escapar llevando sobre sus hombros a Infante, y tras un largo recorrido llegan a territorio de Los Teques, quienes los auxiliaron y los curaron. Los Quiriquires persiguieron a los españoles pero al llegar a tierra de Los Teques, debieron retroceder por ser enemigos históricos y estos y estar aliados con los españoles.


La guerrera aconseja organizarse nuevamente, por ello, Yare busca la alianza de Charagotos, Meregotos y Cumanagotos. Los Alcaldes ordinarios y Regidores encargados de la Provincia de Caracas: Juan de Guevara y Francisco Maldonado, conociendo los pasos que realizaba la líder indígena, deciden su muerte acusándola de hechicera; no obstante González da Silva rechaza enfrentarla y en su sustitución es enviado Sancho García con un fuerte grupo de soldados españoles y guerreros Teques.


Sancho García utiliza el combate de "tierra arrasada", quemando todos los sementales y lugares productivos, obligando a muchas tribus a replegarse. Sin embargo Apacuana estaba resuelta a enfrentar la arremetida, y para ello cita en asamblea a los máximos caciques de la región Súcuta, que ocupaban los Valles del Tuy, y a los caciques de la región de los Cumanagotos. Sancho García en su avance captura a varios indios, de quienes, a través de la tortura, obtiene información del paradero de Apacuana y el día y lugar de la reunión que tendría con varios caciques de la región. Dirigido por un indio traidor bajo promesa de libertad, llegan los españoles a la quebrada de Talma donde sería el encuentro…
  
Muerte de Apacuana 


Sancho García aprovechando el factor sorpresa, ataca por todas partes a los bravos Quiriquires, de una manera devastadora, los españoles logran abrirse camino y matan a cuanto indígena se encuentran, quienes  ante la arremetida intentan defenderse. Las repetidas cargas de flechería de los Teques, los obliga a retirarse ante la desventaja en número, sin embargo el Cacique Acuareyapa aliado de Apacuana, procuraba animarlos a que muriesen peleando y enfrentó a un español llamado Antonio de Villegas, trabándose una batalla cuerpo a cuerpo, hasta que otro soldado, llamado Figueredo, al ver que Villegas sucumbía ante su fortaleza, asesina al cacique por la espalda. Sancho García por un golpe de suerte logra capturar viva a la guerrera Apacuana, cabecilla de la rebelión, a quien llevan al poblado, humillándola y acusándola de bruja y traidora, le dan latigazos, para finalmente darle muerte ahorcándola en un enorme árbol, y dejándola luego allí colgada para que todos la vieran y que su cadáver sirviera de escarmiento al resto de la tribu por el horror y el miedo. Este espectáculo y la pérdida de más de 200 indios que tuvo lugar en los encuentros siguientes atemorizaron tanto a los bravos Quiriquires que al fin pidieron la paz, y como los españoles también la querían, les fue otorgada inmediatamente. Así, en 1592, después de 79 años del descubrimiento de Venezuela, por fin los españoles logran alcanzar el control de los Valles del Tuy.


Fuente: "India Apacuana mujer tenaz"
https://historiadelosvallesdeltuy.jimdo.com/biograf%C3%ADas/india-apacuna/
"Apacuana"
https://es.wikipedia.org/wiki/Apacuana

9 de septiembre de 2018

La Efímera Presencia Japonesa en Ocumare del Tuy Durante la Segunda Guerra y Posguerra Mundial


En Venezuela la presencia de japoneses inmigrantes no fue masiva, como si lo fue en otros países latinoamericanos, especialmente Brasil, Perú y México. Esto se debió a las leyes nacionales, que restringían la inmigración de ciudadanos japoneses y chinos al territorio nacional. Sin embargo, mientras se llevaban a cabo las conversaciones y acuerdos en materia migratoria entre el Imperio Japonés y la República de Venezuela, algunos japoneses lograron entrar al territorio nacional evadiendo la Ley y se constituyeron en las primeras oleadas migratorias, asiento de la comunidad japonesa en Venezuela, antes de la Segunda Guerra Mundial.

Con el estallido del conflicto bélico europeo y las medidas de seguridad adoptadas por los distintos gobiernos americanos, sobre todo, Estados Unidos, Brasil y Perú, que perseguían, deportaban y confinaban en campos de concentración a súbditos del Micado y por las medidas de seguridad tomadas por el gobierno del Presidente Isaías Medina Angarita, para prevenir o neutralizar las posibles acciones de algunos ciudadanos de las potencias del Eje, considerados como quinta columna, la comunidad japonesa, que en algunos casos, como la familia de Fukutaro Serizawa y Matsuo Horie llevaban más de diez años de residencia en el país, decidieron trasladarse hacia los Valles del Tuy, específicamente al pequeño pueblo de Ocumare. Surge una interrogante ¿Por qué la comunidad japonesa decidió refugiarse en Ocumare del Tuy y no en otra entidad cercana a Caracas? El traslado de las familias japonesas hacia Ocumare del Tuy fue voluntario.

Los japoneses presentes en Venezuela, estaban informados de las medidas de expulsión y confinamiento hacia Estados Unidos, tomadas por los gobiernos de Brasil y Perú contra sus connacionales, y por ello, dispusieron no revelarse ante las autoridades venezolanas y mantenerse de bajo perfil.

 
Profesor, escritor y geologo Dimas Villalta
Al llegar a Ocumare del Tuy, la comunidad japonesa se estableció en un sector en las afueras de la ciudad. De aquella presencia nipona en Ocumare, resulta interesante el relato que hace el ingeniero Dimas Villalta, al señalar que: "…cerca del matadero, al otro lado del camino que conduce hacia La Guamita, en un cerrito muy bonito poblado de bambúes, había una casa grande donde albergaron a varias familias japonesas de los refugiados de post-guerra que llegaban a Ocumare. Otro grupo fue ubicado en la carretera que conduce hacia El Cerrito en el extremo Este del pueblo. Uno de estos niños del Japón, de nombre Pablo Serizawa y de unos siete años de edad, estudió conmigo el primer grado y cobraba un centavo por cada palabra que pronunciase en japonés. Algunos de mis compañeros de clase le pagaban esta tarifa".

No obstante, las familias inmigrantes no formaban parte de grupos de refugiados de postguerra, tal como lo refiere Villalta. Algunos como Fukutaro Serizawa y Matsuo Horie habían llegado al territorio nacional con la primera oleada Yazawa y con el tiempo levantaron casas comerciales en la ciudad capital.

Las medidas gubernamentales pusieron en apuros a los japoneses, quienes no pudieron ejercer ninguna actividad comercial, ni poder regresar al Japón. Esta circunstancia, obligó a los nipones a tomar la decisión voluntaria de trasladarse a Ocumare del Tuy. Unas nueve familias con sus veintitrés hijos y otros catorce solteros, en total unos cincuenta japoneses se mudaron a este pueblo y abandonaron sus tiendas y residencias en Caracas.

Al principio, ellos pensaban adquirir allí una finca con el dinero depositado en sus cuentas. Sin embargo, como no habían podido recibir los permisos por parte de las autoridades, los hombres se vieron obligados a trabajar casi gratuitamente (en recompensa se les daba el almuerzo) en la Colonia Mendoza donde se encontraban entonces muchos inmigrantes provenientes de Cuba o de las Islas Canarias. Con cierta cantidad de dinero que les era permitido retirar mensualmente de sus cuentas, ellos siguieron viviendo en su refugio durante casi un año hasta el fin de la guerra.

En ese breve lapso de tiempo, las familias japonesas refugiadas voluntariamente en Ocumare del Tuy, dejaron raíces, que se expresaron en el nacimiento de dos ciudadanos ocumareños de origen japonés y cuyas partidas de nacimiento reposan en los archivos del registro civil del otrora Distrito Lander. En dichos documentos se puede leer que Teruco Horie nació en el sector Corocito, el 4 de marzo de 1945 y fue presentada por su padre Matsuo Horie el 11 de mayo del mismo año. Por su parte, Fukutaro Serizawa presentó a su hijo Toshikzu Serizawa el día 11 de febrero de 1946 y nació el 24 de septiembre de 1945, en el hospital Simón Bolívar de esa localidad. Empero, los nacimientos ante citados no impidieron que la presencia japonesa en Ocumare del Tuy fuera efímera, pues no hay pruebas de una estadía prolongada, el establecimiento de negocios o la compra de alguna propiedad. Sus intereses estaban puestos en las inversiones que habían realizado en 1941 en la ciudad de Caracas. Los japoneses permanecieron refugiados en este pueblo hasta mediados del año 46, fecha en que regresaron a la ciudad capital, centro de su interés económico y social, pues en la actualidad no se observa presencia alguna de descendientes japoneses en Ocumare del Tuy.

Durante la II Guerra Mundial Japón se une a las fuerzas de Hitler y Mussolini. En 1941, llegó a La Guaira un buque estadounidense con 150 japoneses deportados siendo recibidos por el presidente Medina Angarita quien, aun con las relaciones rotas con Japón, les otorga la ciudadanía venezolana para evitar su persecución, residenciándose entre Caracas y Valencia.
Tomado de: La efímera presencia japonesa en Ocumare del Tuy durante la Segunda Guerra y Posguerra Mundial, por Antonio José Delgado González, Profesor de Geografía e Historia egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico de Caracas. Maestrante en Historia de América Contemporánea UCV.
http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1315-94962016000100004